miércoles, 29 de octubre de 2008

LIGIA PIRO, BUENÍSIMA


Boomp3.com
De cuando en cuando, me agarra una angustia por descubrir nuevas voces. Y me pongo a remar en las corrientes de la web hasta que algo valioso caiga en las redes.
Soy tan anti-system como racionalmente se pueda (si te "pirás" con esas cosas y pasás a la militancia, terminás convertido en Unabomber, alguien que odia al mundo por un extenso catálogo de intolerancias) así que con tanto Enrique Iglesias y tanto Dady Yankee dando vueltas, le desconfío a los megasellos y me las rebusco entre los "indies".
Ligia es una cantante que hace su camino propio. Merece estar en las grandes ligas y acaso un día de estos lo logre.
Disfruten. Y visiten su sitio http://www.ligiapiro.com.ar

martes, 23 de septiembre de 2008

OVERNIGHT

La quiero tanto que me duele. Mis retinas están llenas de su imagen. De sus gestos. La luz de su mirada. El tono de su voz. Su vocación por la felicidad, que siempre encuentra razones para la alegría y la risa. Su piel -Dios!- la seda de su piel. Y su alma de acero y de rosas.
Un par de semanas atrás, como una forma de evadir ese sentimiento omnipresente que me hace extrañarla irracionalmente, en el corazón de la madrugada me deslicé de puntillas para escribir este "recuerdo del futuro".


Mientras la noche la envuelve
en silencio y a su lado
mi corazón desvelado
la protege, la contempla

Mi más dulce pensamiento
recorre su piel sin dueño
y cuelga un jirón de luz
a un costado de sus sueños

Cuando llegue la mañana
llenando de luz el día
no dormirá mi ilusión
soñando con su alegría

(y si le parece cursi? a veces parece fría;
y si no llega el e-mail? que PC de porquería!)

viernes, 1 de febrero de 2008

A BRAZO PARTIDO

El abrazo republicano. Antes, un mero paso de comedia para enjuagar el usual festival de trampas y traiciones recíprocas de las internas coloradas. Hoy, una razón de Estado. Estado de desesperación.

Para empeorar las cosas, el “triunfo” de Blanca Ovelar amplifica su más peligrosa debilidad: esa carencia de poder real en la casa colorada, donde sigue siendo tratada como una intrusa. Son sus cohabitantes los que entre dientes maldicen su nombre mientras siguen condenados a esperar parados en la delgada cornisa de la indefinición, convencidos de que con un mejor candidato, al menos con uno genuinamente colorado, esta pesadilla jamás habría ocurrido.

Incapaz de hallar otras formas de persuasión que no incluyan la consabida receta de dinero y/o cargos, el oficialismo distrae su inocultable ansiedad con puestas en escena en las que declama acerca de la unidad del partido, en tanto aburre a la Prensa presentando pálidas novedades como la adhesión de Nelson Argaña o alguna otra pieza de menor cuantía. Discursos huecos en una enorme casa semivacía. En las paredes rebotan ecos de una espera desesperante.

Aunque ya estemos en pleno carnaval, a Mburuvicha Róga seguirá sin llegar la Nochebuena en tanto al pesebre colo’o le sigan faltando las figuras de Castiglioni, Zacarías Irún, Velázquez, Samaniego, Monges y Fiorotto, por sólo citar a los más notorios.

Mientras tanto, la brutal labor de zapa que ejecuta el Tendotá a costillas del erario público, paga excesivos dividendos por adhesiones que sólo suman desencanto. Un botón de muestra: Antonio Achar habría experimentado la duplicación automática de su zoquete hidroeléctrico con sólo visitarlo en Palacio. Antonio quién? Esa ficha no sirve para iluminar la marquesina de 25 de Mayo y Tacuary, donde el sainete "Unidad Colorada y Abrazo Republicano" clama por un mejor reparto.

Que ironía, no? Vaya si la repesca de efímeros opositores devenidos en oficialistas recauchutados no lo convierte a Nicanor en el Principal Actor de Reparto… de recursos estatales. Hasta podría soñar con el Oscar de Hollywood, Oscar Nicanor.

En la trinchera opuesta, tampoco Castiglioni la pasa mejor. Sabe que perdió la interna no en las urnas sino en el polvoriento territorio del folklore electoral colorado. Sabe que no hay recetas perfectas para sostener su disidencia sin estimular una rebeldía electoral capaz de empujar a su partido a la llanura. Si eso sucediera, podría no sobrevivir a tamaño malhumor colectivo.

A pesar de pertenecer a una entidad política en la que traicionar es casi tan natural como respirar, sin dudas un hecho así pondría en la testa de Castiglioni la corona del gran traidor. O en todo caso sería un baldón compartido con su ex compañero de fórmula, que hoy desespera porque los acontecimientos aún no le permiten rubricar la tesis de que el castiglionismo no existe, sin arriesgar nunca a contemplar la más obvia contracara de tal idea: lo que incuestionablemente existe es antinicanorismo en estado puro.

Al ex vicepresidente además le juega en contra la comprensible impaciencia de sus aliados, que ven peligrar sus espacios y cargos electivos si no arreglan con elegancia y provecho su integración a la Lista Uno. A esa sensación de desmembración y soledad en ciernes, se agrega la ausencia de signos de malestar popular, propia del comportamiento de un partido en el que grandes masas inertes sólo se activan cuando escuchan el mandato que emana de la voz tronante de la cúpula. Sólo que últimamente la cúpula castiglionista está muda.

El "Canciller de Hierro" Otto Von Bismarck (artífice de la unificación alemana) acuñó una frase graciosa y certera: “la gente no dormiría tranquila si supiese cómo se hacen las salchichas y las leyes”. Si de improviso la abulia de los tiros de distracción a que nos tiene acostumbrados el Partido Colorado por estos días cediese paso a la noticia más esperada, es probable que tampoco la gente pueda dormir tranquila conjeturando cómo se logró el Abrazo Republicano.

Salvo que algún Senador sincericida nos ahorre el desvelo compartiendo los detalles de la receta y el modo de cocción de este aguardado Abrazo Republicano que, por embutir ingredientes tan nocivos como incompatibles, podría caer tan indigesto como las salchichas de dudoso origen… y no pocas leyes paraguayas.